¿Qué es y qué no es el apego?
A menudo escuchamos expresiones como: “este niño no tiene apego” o “tiene mucho apego” , “solo los niños tienen apego” o “eso no es amor es apego”, que nos hacen pensar que hay cierta confusión con este concepto. Vamos a dar unas pinceladas sobre qué es y qué no es el apego:
En primer lugar, es importante aclarar que No es posible no tener apego. Sin él no hay supervivencia.
El apego es una necesidad evolutiva esencial para la supervivencia, no podemos vivir sin él.
El bebé humano nace inmaduro y no podría sobrevivir solo, necesita un vínculo, una conexión con sus cuidadores. Necesita afecto, amor, no sólo que cubran sus necesidades fisiológicas. El apego se trata, pues, de amor y sobre todo, de supervivencia.
Y el apego es ese vínculo emocional que desarrolla el bebé con sus cuidadores primarios. Es su primer lazo afectivo con otra persona.

El apego no es dependencia
Es un mecanismo innato de supervivencia. Una necesidad biológicamente programada de vincular para cubrir las necesidades de protección, nutrición, seguridad y contacto físico.
El apego es una estrategia de adaptación al medio (a los cuidadores).
El apego no es un estilo de crianza
Es un tipo de relación, un vínculo estable, continuo. Es una manera habitual de relacionarse, no es puntual.
Tiene una parte genética, otra de aprendizaje y otra que depende de la interacción de ambas.
El apego, que suele estar consolidado a los 7 meses, se desarrolla de manera natural los 3 primeros años de vida (e incluso desde la gestación) y va a depender de cómo responda el cuidador a las necesidades físicas y afectivas del bebé. Estará presente toda nuestra vida.
El apego no es fuerte o débil. Es seguro o inseguro
En el apego seguro se cubren de manera estable y repetida las necesidades del niño. En el apego inseguro los cuidadores no entienden sus necesidades y no las satisfacen adecuadamente.
Se pueden apreciar dos aspectos fundamentales en el desarrollo del apego: la protección (la necesidad de vincular y sentirse seguro) y la autonomía (la necesidad de explorar e investigar).
De cómo se combinen ambas dependerá que se desarrolle un tipo de apego u otro.
Cómo favorecer vínculos de apego seguro
El apego seguro es un pilar fundamental en el desarrollo psicológico del niño. Favorece una buena autoestima y autoconcepto, que sea más autónomo y seguro de sí mismo y que pueda establecer relaciones más seguras y sanas con los demás.
Para desarrollar un apego seguro es necesario que los padres estén disponibles y den respuestas sensibles a las necesidades del niño, respuestas que amplifiquen sus estados emocionales positivos y reduzcan sus emociones desagradables. Así, el niño generará una imagen positiva de sí mismo, con buena autoestima y del entorno, como confiable y seguro.
Para desarrollar un apego seguro debe haber un equilibrio flexible entre protección (vinculación) y autonomía (exploración). La seguridad favorece la exploración. Y cuando el niño se desregula necesita volver a la protección. En niños pequeños es más importante la vinculación y según van creciendo va adquiriendo más importancia la autonomía.

El cuidador tiene dos funciones: ser una base segura desde la que se explora y conoce el mundo y ser refugio al que volver, si lo necesita, para poder volver a explorar.
Tipos de apego
Según grado de protección y autonomía, existen 4 tipos de apego; apego seguro e inseguro y dentro de éste 3 subtipos: evitativo, ansioso y desorganizado.
Como ya hemos dicho, en el apego seguro protección y autonomía están en un equilibrio flexible, ambas en grado medio.
En los apegos inseguros ha habido fallos al conectar con las necesidades del niño. Los cuidadores han conectado con sus propias necesidades, no con las del niño.
En el apego evitativo se observa baja protección y alta autonomía. En el ansioso alta protección y baja autonomía. Y en el apego desorganizado baja protección y baja autonomía.
En próximos artículos veremos con más detalle las características de estos apegos y cómo determinan las relaciones afectivas en la vida adulta.
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Autor: Soledad Cuadrado Moreno - Directora de Global Psicología
Referencias
Bowlby, J. (1969). Attachment and Loss. Vol. 1: Attachment. New York: Basic Books.
Ainsworth, M. D. S., Blehar, M. C., Waters, E., & Wall, S. (1978). Patterns of Attachment: A Psychological Study of the Strange Situation. Hillsdale, NJ: Erlbaum.
Organización Mundial de la Salud (OMS). Información sobre desarrollo infantil y cuidados sensibles
Asociación Americana de Psicología (APA). Información sobre la teoría del apego

